viernes, 7 de marzo de 2008


"Aunque haya pasado por todo lo que he pasado, no me arrepiento de los problemas en los que me metí, porque fueron éstos justamente los que me trajeron adonde quería llegar. Llevo conmigo las marcas y cicatrices de los combates, que son testigos de lo que viví, y recompensas de lo que conquisté”.

En definitiva, las cicatrices son necesarias cuando luchamos, o cuando debemos decir que no a todos aquellos que, a veces con la mejor de las intenciones, intentan estorbar el camino que conduce a nuestros sueños...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

....Hoy quiero regalarte mi colección de "instantes únicos para aliviar mis días grises".Todos para ti!cada vez que te sientas decaida usalos, en todos estás tu..;)tqm!

calcetines dijo...

Eso no es verde...

Eres cara de escuchar... señorita, a ver si me regalas 1 minuto... Sólo necesito eso...

Anónimo dijo...

Ni las inclemencias ni los obstáculos detendrán tu marcha. Ya lo dijo el sabio: “lo importante no es el destino, sino el viaje”.

“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. No temas a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón, seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. Ni a los lestrigones ni a los cíclopes ni al salvaje Poseidón encontrarás, si no los llevas dentro de tu alma, si no los yergue tu alma ante ti...”pasito a pasito..1beso!

;) dijo...

La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten e años, pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tiene edad.
Tú espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida; detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que, en vez de lástima, te tenga respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar usa el bastón.
Pero ¡nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta(muchos besitos!)

Anónimo dijo...

....Sé que por más que yo quiera lo mejor para ti, tu vida no será una escalera de cristal, para nadie lo es. Te encontrarás con escalones falsos, con tramos sin barandas y con tramos donde ni siquiera habrán escalones. Pero no te preocupes, porque cuando camines por un escalón inestable estaré allí para estabilizarte y dar seguridad a tus próximos pasos, porque cuando camines por tramos sin barandas te daré mi mano para sostenerte y porque cuando no hayan escalones que te permitan continuar yo te serviré de puente para que puedas seguir tu camino. Siempre recuerda que pase lo que pase, por más difícil que te parezca seguir avanzando, por más que te demores hasta llegar al final de aquella escalera... yo estaré junto a ti...tqm wapa!