Echar de menos es emborrachar mis sentidos para perder la noción de tus pasos tan lejos de mí…
Echar de menos es contemplar en el espejo el reflejo de tu mirada… Cerrar los ojos, abrir los poros, sentir en mi piel…
Echar de menos es mancharme de recuerdos, soñarte despierta… tus ojos, volverte a mirar… tenerte, volverte a tocar… tus manos, tu forma de andar… tus miedos a ningún lugar… Echar de menos es querer quedarme en tu pelo enredado, atarme a tu cuerpo, quedarme a tu lado…
Echando de menos es inevitable que se transparenten mis pensamientos y se me rompan como cristales cuando intento posarlos sobre mis labios. ¡Qué difícil ordenarlos!
Echar de menos es caerme pedazo a pedazo del lienzo donde se fugan mis sueños...el reloj me factura momentos y voy recojiendo los pedazos esparcidos en el aire… los atrapo, uno a uno, en una red de ternura y deseos… Los espacios vacíos están tan vivos, llenos de presencias invisibles, llenos de recuerdos a tu lado…
...Recolecto gota a gota los momentos porque son los murmullos lejanos que me atan a la realidad...
...y en esa realidad echar de menos se convierte en un cuento, donde tu personaje y el mío me los invento...donde tengo el espacio necesario para redactar mil historias con mi pincel de palabras sobre tu espalda...
A los que quiero y lo saben ...porque a cada uno de vosotros echo de menos de manera diferente y especial...